EDUCAR EN LA ESCASEZ: LA FóRMULA QUE PUEDE LLEVAR A LA FELICIDAD Y AL éXITO

"Los chavales de hoy no tienen hambre de progresar, solo de ganar dinero", esta frase la dijo Cristiano Ronaldo, multimillonario jugador de fútbol y que no vive en la escasez, pero nació en uno de los barrios más pobres de Madeira. Pueda gustarnos él más o menos, así como su manera de demostrar ese poderío actual, pero lo cierto es que es un ejemplo en cuanto a crecimiento personal. Pero tampoco es necesario haber nacido en esas condiciones para conocer el valor del esfuerzo y el dinero, muchos lo han practicado naciendo en mejores circunstancias. Aunque cada vez son menos... y cada vez más las voces que se plantean qué ganas de logros dejamos a un chaval que, por poner un ejemplo, tiene ya el último iphone de 1.300 euros a los 13 años.

Hay muchas cosas al alcance de nuestra mano para replantarnos no solo cómo estamos educando a las generaciones más jóvenes sino para poner el foco en nosotros mismos y pensar en tantas acciones no necesarias en nuestro día a día. No se trata de hacer votos de pobreza, sino de observar gestos que hemos interiorizado sin darnos cuenta y hacen más daño del que pensamos.

La inmediatez 'mata': volver a cultivar la paciencia

"El adolescente está preparado para explorar el mundo, lo necesita, está en la edad de hacerlo" comenta Diana Al Azem, profesora, educadora escritora y fundadora y CEO de Adolescencia Positiva. Si le anulamos esa necesidad a base de ponérselo demasiado fácil no solo no le estamos ayudando sino que castramos una faceta de desarrollo importantísima. "El clic rápido no ayuda, quieren comida rápida, está a un click; quieren sexo, tienen todo el que quieran con muy fácil acceso", advierte la educadora.

Por otro lado, el exceso de cosas y que los padres sean los que las consiguen, acaba por anular el esfuerzo y la tolerancia a la frustración. Henar Martín López, psicóloga sanitaria, especializada en Psicología Infantil, Terapia Familiar y Género, y miembro de la cooperativa Idealoga Psicología, explica así el síndrome del niño hiperregalado: "Dejan de valorar el esfuerzo. Sea en navidades o en cualquier momento del año, si piden algo y lo acaban consiguiendo al momento pensarán: si tengo todo lo que pido, ¿para qué me voy a esforzar? De este mismo modo, tampoco ayudamos a trabajar la tolerancia a la espera".

En un mundo cada vez más acelerado, cultivar la paciencia, la espera y la lentitud, como tan bien describe Carl Honoré, es más necesario que nunca. Esa educación en la no abundancia se aplicaría también al uso del móvil y a la tecnología en general, los planes de datos ilimitados, los teléfonos móviles que soportan horas de navegación y gigas de información, lejos de darnos la felicidad, nos la quitan. "Todos podemos dar pequeños pasos hacia el estilo de vida slow. Según los estudios del uso del tiempo en España, el español medio dedica entre 7 u 8 horas a las pantallas" comentaba este autor francés durante su participación como ponente en el III Congreso de Bienestar de TELVA. "Lo más terrible de este dato es que la mayoría de esas horas son opcionales, no es trabajo, nadie nos está obligando a pasar 4 horas mirando Instagram o Tik Tok. Son elecciones personales, por eso creo que siempre tenemos un margen de maniobra para mejorar nuestra vida"

Ideas para educar en la escasez

Educar en la escasez no es vivir intencionadamente en peores condiciones que las que podemos tener, sino eliminar cosas superflúas que por otro lado están anulando necesidades y talentos innatos y necesarios para el crecimiento humano.

Como resume la fundadora de 'Adolescencia Positiva': "Educa a tu hijo en la escasez y tendrás a un adulto de éxito". O quizá no, pero al menos sabrá valerse por sí mismo, y eso, es un éxito.

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